El pasado viernes 14 me matriculé en periodismo en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Me encuentro en el inicio de una nueva etapa que es a la vez una oportunidad única para mí. Es también el momento adecuado para perfeccionar mis habilidades de redacción, tanto en lengua castellana como en catalán (más importante en la segunda que en la primera, por disponer en la actualidad de menos conocimientos sobre la misma), tan importantes para la realización de los estudios que voy a cursar (y también a la hora de ejercer la profesión). Por supuesto que esto significa un punto de inflexión en mi vida (tanto académica como personal) que sin duda marcará un antes y un después. Precisamente es momento para despedidas (tanto de amigos y compañeros de clase como a los familiares que ya no veré de forma tan continuada como hasta ahora).  Pero también momento para conocer gente nueva.

Es también un buen instante para los agradecimientos, en especial a los profesores y todas aquellas personas que me han permitido desarrollar mis habilidades creativas y crecer como ser humano.